La importancia del riego en los meses de calor

Regar en verano

La importancia del riego en los meses de calor

 

Todos sabemos que el agua y la tierra son los dos auténticos protagonistas de nuestro huerto o jardín: una tierra de mala calidad pocas hortalizas podremos cultivar y sin agua no crece prácticamente nada. Regar es importante, pero ¿sabemos regar? ¿Podríamos responder correctamente a preguntas sobre los tipos de riego, la mejor hora para regar o cómo repartir las aguas para el riego? ¿Tú sabes, por ejemplo cuánto hay que regar las cebollas o cada cuánto hay que regar los tomates?

Regar en verano

Conocer los diferentes tipos de riego que existen, diferenciar a las plantas que necesitan mucha agua de las que necesitan un poco menos y aprender a regar las hortalizas para que crezcan fuertes y saludables es importante durante todo el año, pero especialmente en esa estación especialmente delicada para la salud de tu huerto: el caluroso verano.

Tipos de riego

Conocer los diferentes tipos de riego que puedes utilizar en tu huerto o jardín es crucial no sólo para evitar que las hortalizas se mueran de sed o que crezcan espigadas, sino para evitar que se pudran las raíces o aparezcan hongos y plagas que te obliguen a sulfatar de más.

Hay muchos tipos de riego diferentes, pero los más utilizados son las siguientes:

  1. El riego por goteo.

El riego por goteo es una de las formas más ahorrativas, cómodas y sencillas de proveer de agua a tus plantas, flores y hortalizas. Consiste en distribuir por el jardín mangueras duras o flexibles con agujeritos intercalados cada 35-40 centímetros y conectar un sencillo programador que “abra” el agua el tiempo que necesites y a una hora determinada. El riego por goteo te permitirá mantener tu huerto bien hidratado durante los meses de más calor e, incluso, cogerte unas vacaciones sin temor a que se seque todo lo que has sembrado.

  1. El riego por inundación.

Un riego típico de las regiones con abundancia de agua es el riego por inundación: llenar de agua surcos creados a través del huerto o jardín (los famosos caballones). Este tipo de riego desaprovecha mucha agua y, además, no es adecuado para todos los cultivos.

 

  1. El riego por aspersión.

El riego por aspersión es más típico de las explotaciones medianas o del césped que de un huerto urbano y, además, supone un consumo de agua bastante considerable (y caro). Consiste en colocar un sistema que proyecte el agua a presión a diferentes alturas  y en un radio de espacio determinado. ¿Problemas para nuestros cultivos urbanos?: la fuerza del agua y el volumen añadido puede dañar a las delicadas plantas de los tomates, los calabacines o los pimientos.

 

  1. El riego por mangueras.

El riego por mangueras es el riego “de toda la vida”. Simplemente tienes que tener una buena instalación de tomas de agua y unas mangueras flexibles, largas y duraderas. Si, además, cuentas con un pozo artesiano del que puedas extraer agua fresca y pura con una simple bomba de agua, habrás rizado el rizo en cuanto a riego ecológico y sostenible.

 

 

La mejor hora para regar

El placer de regar tu huerto a última hora de la tarde, con ese aroma a tierra húmeda, a verde vida… no se paga con dinero, pero no siempre es ese el mejor momento del día para regar tu huerto o jardín.

Saber cuándo regar en función de la estación del año es casi tan importante como elegir los tipos de riego más adecuados para tus hortalizas, plantas medicinales, flores, etc. En invierno, por ejemplo, la mejor hora para regar no es a la caída de la tarde ya que las heladas afectan más a las plantas mojadas. Depende de la zona donde vivas, pero en general, la mejor hora para regar en verano estaría entre las 8 y las 9 de la tarde o, si no puedes, a primerísima hora de la mañana.

 Mejor hora para regar

Plantas que necesitan mucha agua

Otra de las dudas frecuentes que surgen a los horticultores aficionados es saber qué plantas necesitan mucha agua y qué cultivos necesitan agua con moderación. Además, recuerda que si regamos excesivamente las plantas podemos arrastrar las sales que tienen sus hojas y provocar esa temida enfermedad llamada clorosis.

Ejemplos de plantas que necesitan mucha agua:

– Tomates.

– Lechugas.

– Espinacas.

-Acelgas.

– Coles.

– Espina corona.

– Sombra de toro.

– Adelfas.

– Calas.

– Crisantemos.

– Jacintos.

Ejemplos de plantas que necesitan menos agua:

-Cebollas.

– Aloe.

– Tuna.

– Espina corona.

– Sombra de toro.

– Adelfas.

– Campanillas.

– Capuchina.

– Milenrama.

Además de la cantidad de agua, es importante elegir el tipo de riego más adecuado para cada cultivo, por ejemplo, el riego por inundación es bueno para cultivar tomates, cebollas o lechugas, pero es pésimo para las plantas aromáticas. El riego por aspersión es recomendable para cultivar patatas, cebollas o guisantes, pero no es nada recomendable para cultivos más delicados como son los tomates, los calabacines o las plantas aromáticas.  Así, lo mejor es repartir las aguas para el riego o, lo que es lo mismo, planificar tu huerto o jardín de forma que estén juntas las especies que necesitan, más o menos, el mismo volumen de agua para crecer fuertes y sanas.

Cada cuánto hay que regar los tomates

Dos de las “preguntas del millón” de los foros sobre huertos urbanos son “cuánto hay que regar los tomates” y “cada cuánto hay que regar los tomates”.

Como bien sabes,  cuidar el huerto o el jardín no es una ciencia exacta, no hay fórmulas mágicas generales que te garanticen los buenos resultados porque cada huerto es un ecosistema en miniatura. En su crecimiento dependen muchos factores: el clima de la zona donde vivas, la calidad del agua que estés utilizando para regar, la cantidad de luz solar que recibe cada zona del huerto, la profesionalidad con la que utilices la maquinaria de jardinería y las herramientas (corta, poda, sulfatado…, etc.). De todas formas y hablando en términos generales, podríamos decir que los tomates necesitarán más agua cuando se están formando los frutos, en ese momento – y si no llueve- tendrás que intensificar el riego para que la planta esté perfectamente hidratada. Un consejo sensato sería regar los tomates una vez al día con un volumen de agua ajustado e ir viendo las necesidades concretas de la planta para aumentar o disminuir su riego.

cuánto regar los tomates

¿Tienes alguna duda sobre el riego en los meses de calor? ¡Deja aquí tus preguntas!