Hemos invitado a nuestro blog a Fernando Cuenca, portavoz del excelente portal elhuertourbano.net, donde se reflexiona y se publica información relacionada sobre todos los temas vinculados al huerto urbano (si quieres ampliar conocimientos leéte la guía de cómo montar tu mini huerto urbano en casa), para que nos hable de esta atractiva y sugerente realidad en la actualidad española. Os dejamos con él.

Huerto urbano trabajando

El concepto de huerto urbano entró en España como una modalidad de agricultura doméstica importada de centro y norte de Europa donde el mundo del bricolaje y, por extensión, de toda la realidad cercana y propiciadora del huerto urbano, gozan de bastante más popularidad que en nuestro país.

A pesar de su lenta implantación en España, el arraigo del huerto urbano en nuestro país se hizo de forma rápida ya que tenemos unas excelentes condiciones para promoverlo: siempre hemos tenido una cultura bastante arraigada al cultivo agrícola y, además, contamos con una climatología de inviernos suaves y una amplia diversidad de escenarios climáticos.

Además, a este desarrollo no le faltó el impulso comercial de empresas fabricantes de insumos, poniendo en los lineales de los centros de jardinería, grandes superficies, floristerías y demás puntos de ventas especializados, un extenso catálogo de productos orientados a este nuevo mercado: mesas de cultivo, herramientas manuales, maquinaria, fertilizantes, fitosanitarios, equipos de riego, sobres de semillas, planteles, etc.

¿A qué llamamos huertos urbanos?

En España, lo que empezó siendo una agricultura de hobby, ha ido evolucionando hacia diferentes y diversas finalidades: educativas, de autoconsumo, médicas, etc. que la hacen todavía más rica y compleja

Actualmente podemos definir un huerto urbano como un espacio donde se desarrolla una agricultura, con mayor o menor grado de profesionalidad, en las que sus producciones no tienen como destino ni la industria de la transformación ni la gran distribución (cadenas de supermercados, grandes superficies, etc.), pero en ocasiones sí la venta en tiendas de barrio o mercados locales.

Huerto urbano productos

Bajo esta premisa, podemos ver que ha existido una evolución de los huertos urbanos en muy poco tiempo, en los que empresas privadas, colectivos sociales, organismos oficiales y educativos buscan en ellos sus elementos positivos para adaptarlos a sus objetivos.

Tipos de huerto urbano

Clasificar los tipos de huerto urbano es una tarea compleja ya que pueden establecerse diversos puntos de vista y criterios, que además pueden ser perfectamente compatibles. Pongamos unos ejemplos.

Huerto urbano cultivos

Huertos urbanos según zona de cultivo

Huerto urbano en el jardín. En convivencia con la jardinería.

Huerto urbano en la terraza y balcón. En edificio de pueblos y ciudades.

Huerto urbano en el campo. Agricultura en campos periféricos a la ciudad o en casas de campo con terreno cultivable.

Huerto urbano vertical. Si se ubican sobre paredes.

Huertos urbanos según su uso

Huertos privados con ánimo de lucro. Pequeños campos de proximidad a los núcleos poblados para cultivos básicamente de estación.

Huertos domésticos. Son los más populares y los primeros que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en ellos.

Huertos municipales. Gestionados por los ayuntamientos para hacerlos accesibles a colectivos de personas mayores, parados o asociaciones y entidades sin ánimo de lucro.

Huertos didácticos. Destinados a actividades formativas, especialmente orientadas a escolares.

Huertos comunitarios. Promovidos por asociaciones de vecinos, creando espacios comunes de cultivo (público o privado).

Huertos terapéuticos. Orientados a colectivos de personas mayores que estén en período de rehabilitación con cierta discapacidad, drogodependientes, etc.

Huertos estéticos y turísticos. Ubicados en jardines, hoteles, casas rurales, restaurantes, etc. que cumplen prioritariamente una función más ornamental o de marketing.

Es interesante destacar que gracias al interés por los huertos urbanos se han creado empresas especializadas en su alquiler estando orientados a ‘horticultores urbanos’. Los usuarios particulares pagan cuotas mensuales o anuales por cultivar ‘sus parcelas’ en las que suelen estar incluidos servicios como el riego, herramientas necesarias para el cultivo, asesoramiento profesional, etc.

Mitos e ideas incorrectas relacionadas con el huerto urbano

“Producir en un huerto urbano es más ecológico”, “las frutas y hortalizas cultivadas en un huerto urbano son más sanas”, “las hortalizas cultivadas en un huerto urbano son más económicas”,… son afirmaciones populares que con mucha frecuencia faltan a la verdad o, al menos, no son del todo precisas. Mostrando los equívocos y la falta de conocimiento de lo que son los huertos urbanos. Analicemos estos mismos ejemplos.

Huerto urbano caja de madera

Producir en un huerto urbano es más ecológico”. La agricultura ecológica es una opción y sólo el conocimiento de su ‘propietario agricultor’ y actitud en su gestión harán que la producción obtenida sea ecológica o no.

Las frutas y hortalizas cultivadas en un huerto urbano son más sanas”. Si se evitan, en la medida de lo posible, el uso de pesticidas; si se respetan sus dosis y los plazos de seguridad en caso de utilización… no tienen el por qué ser más sanas que las cultivadas por profesionales, simplemente, también lo son.

Las hortalizas cultivadas en un huerto urbano son más económicas”. En la mayoría de ocasiones y con toda rotundidad, no. A cambio, su cultivo nos proporciona satisfacciones como el haberlas cultivado nosotros mismos; el hecho de disfrutar su cultivo con los más pequeños de la casa, participar de ello con familiares y amigos,… en definitiva factores, sensaciones y emociones que no tienen precio.

Maquinaria y herramientas en el huerto urbano

Como hemos avanzado, la industria de maquinaria e insumos para la agricultura profesional ha creado departamentos de fabricación y comercialización orientados al mercado del huerto urbano. Y lo ha hecho en todas las áreas posibles adaptando su tecnología para el disfrute de sus destinatarios. Es más, en algunos grupos de productos les han añadido diseños avanzados muy apreciados por el consumidor.

Tenemos un claro ejemplo de estos desarrollos en el tipo de maquinaria como la que se vende en esta tienda online de maquinariadejardineria.net.

Motoazada trabajando

Las motoazadas han reducido sus tamaños para un uso en espacios de menos superficie que ayuden en el acondicionamiento del terreno con facilidad de manejo y rapidez de trabajo. La preparación de éste, sobre todo cuando se encuentra apelmazado, es una de las tareas más duras en la gestión del huerto urbano de campo o jardín.

En el caso de los biotrituraoras, estas son muy eficaces para tratar los restos de poda y eliminación de plantas tras finalizar su ciclo de cultivo, proporcionando un material ideal para la elaboración de compost que en pocos meses puede volver al huerto como enmienda orgánica.

Sobre las herramientas de mano las hay de todo tipo: tijeras manuales o eléctricas, azadas, rastrillos, carretillas, serruchos, etc. fabricadas con materiales resistentes y con un diseño acorde a día de hoy. Sin olvidar los equipos de pulverización y espolvoreo para los tratamientos fitosanitarios.

En riego, microaspersores, tuberías exudantes o no, programadores de riego, dosificadores de fertilizantes, goteros, microtubos… la tecnología para riego en hidroponía al alcance de cualquier aficionado a la agricultura. Pasando por fertilizantes y abonos envasados en la paquetería apropiada para este mercado hobby.

Conclusiones del huerto urbano

Al final vemos que un huerto urbano puede obedecer a diversos objetivos y que sus resultados llegan a ser extraordinarios. Para que esto sea así y viendo que la oferta en el mercado de materiales para ellos es completa y muy buena, el factor limitante está en quien lo gestiona. Conocer lo mejor posible las especies a cultivar, así como gestionar con sentido común y de forma racional su cultivo, son clave en el éxito de producción de un huerto urbano.

El huerto urbano ha aterrizado tarde a España, pero ha sido acogido con sumo entusiasmo y con expectativas de creciente e imparable desarrollo. No es una burbuja, una moda, ha venido para quedarse.

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